PRIMERA UNIDAD: INTRODUCCIÓN
Unidad l
Introducción:
Los primeros hombres fueron cazadores o
pastores y no labradores: los primeros bienes fueron los rebaños y no los
campos. Antes de que la propiedad de la tierra estuviese repartida, nadie
pensaba cultivarla. La agricultura, en los primeros tiempos, exigió
instrumentos. q El hombre
en sociedad buscaba extenderse, el hombre aislado se retraía. Durante la
primera dispersión del género humano, hasta que la familia fue detenida, y
hasta que el hombre tuvo una habitación fija, no hubo ninguna agricultura.
Generalmente, en los pueblos cuyo origen no era
conocido, se encontraban primero barbaros voraces y carniceros antes que
agricultores y granívoros; hay que tener en cuenta que la agricultura en grande
ya se encontraba desde los tiempos de los patriarcas. q El ser humano menos activo y más
sereno, el mayor número se detuvo tan pronto como pudo, reunió el ganado, lo
abasteció, lo hizo dócil a la voz del hombre, para nutrirse de él; aprendiendo
a guardarlo y multiplicarlo: y así comenzó la vida pastoral.
Entonces, la industria humana se extendió con las
necesidades que la hicieron nacer. De los tres modos de vida posible para el
hombre, a saber la caza, el cuidado de los rebaños y la agricultura. v La primera (caza) ejercitaba el
cuerpo para la fuerza, agilidad y la carrera: endurece al hombre y lo vuelve
veloz. v El arte
pastoral, padre del reposo de las pasiones ociosas, es el menos que se bastaba
así mismo, prácticamente todo sin esfuerzo, la vida y el vestido e incluso la
morada (las tiendas de los primeros pastores, como la de Moisés, estaban hechas
de pieles de bestias). v La
agricultura, que apareció tardíamente, toma en cuenta todas las artes para su
desarrollo; introduce la propiedad, el gobierno, las leyes y gradualmente la
miseria y los crímenes.
Se dirá que la primera institución social, fue la
palabra, solo debe su forma a causas naturales, es decir, que tan pronto un
hombre fue reconocido por un semejante a él (sensible y pensante), el deseo y
la necesidad de comunicarse a través de sus sentimientos y pensamientos, llevo
a estos hombres a buscar instrumentos o medios por los cuales comunicarse y
darse a conocer. Los medios generales por los que podemos actuar, sobre los
sentidos de otros se limitan a dos: el movimiento y la voz.
Primera
lengua. El hombre tuvo en primer momento, lo que sería un lenguaje figurado, para
expresar sus pasiones, sus primeras formas de comunicación fueron los tropos;
este llamó a las cosas por su nombre cuando las vio en su forma verdadera, ya
que el sentido fue el último en llegar, porque no se les ocurrió razonar, sino
que una traslación del sentido (lo que sería, el lenguaje figurado), es decir,
ver o inventar características ajenas al objeto, ejemplo; el hombre, vio a su
semejante como un gigante. Es así como lengua y el paladar (estos son
articuladores), tuvieron algunos rasgos distintivos, donde el primitivo
(hombre), hace sonidos simples que se articulan naturalmente en la garganta.
“El arte de escribir no se puede comparar en ninguna
manera con el de hablar, va determinada por necesidades naturales muy distintas
que el hombre impone y a la vez necesita” (Rousseau, pág.7): hay dudas sobre
cuántos siglos abarcó el arte de los jeroglíficos de los egipcios, antes que
surgiera la escritura (en conjunto con el habla, porque primero fue esta y luego
por sucesos naturales se dio la escritura).
Los griegos, no solo
adoptaron el alfabeto fenicio, sino que algunas características de estos, como
por ejemplo: la forma de escritura de sus líneas, de derecha a izquierda. Pero
más tarde estos (griegos) cambiaron la forma, pasando por distintas maneras
desde escribir en surcos hasta llegar a la manera como lo hacemos ahora, de
izquierda a derecha.
Expansión de
las lenguas. Como se ha dicho, de las formas como el hombre en
sus primeros tiempos en la tierra se comunico; mediante gestos inarticulados y
que poco a poco fue avanzando, a lo que vendría a ser la escritura:
introduciendo los alfabetos, dio paso a lo que vendría a ser la diversidad de
la lengua que fue desarrollándose en conjunto con el hombre (según Rousseau).
A parte de Rousseau
también esta Saussure. üQuien aborda la lingüística externa
para tratar la diversidad de esta: lo sorprendente que se encuentra en el
estudio de las lenguas (desde el principio en conjunto con el hombre), es su
diversidad, las diferencias que aparecen en cuanto el hombre cambia de lugar
para establecerse en otro.
Cuando el primitivo, se da cuenta que la diferencia de
su lengua, los gestos y los sonidos inarticulados, va tomando conciencia que la
lengua es un hábito, una costumbre análoga a los vestidos, a las ramas o al
trabajo üPor lo que
se refiere a las analogías, cuando dos idiomas difieren, eso vendría a ser una
tendencia natural (como viene a ser los gestos y los sonidos inarticulados,
mencionados anteriormente), de los sujetos hablantes.
Por consiguiente, si una lengua o familia de lenguas
tiene analogías, se debe de tener en cuenta las complicaciones de la diversidad
geográfica de estas (lenguas), y como se turba para coexistir entre variadas
lenguas de un mismo territorio. Donde dos idiomas pueden convivir en una misma
región sin llegar a confundirse, esto se ve muy a menudo y en primer lugar hay
que hacer énfasis cuando una lengua nueva de una población se impone a una
indígena, por ejemplo en África del Sur, en conjunto con dialectos negros, se
registra la presencia del holandés y del inglés, esto en respuesta a conquistas
o colonizaciones sucesivas.
Las lenguas del mediodía. La tierra nutre a los
hombres; pero cuando las primeras necesidades se hicieron sentir, estas los
fueron diseminando, otras necesidades lo reúnen, solo entonces surgió el habla
entre ellos. La necesidad de establecerse en países que son áridos, el hombre
tuvo que ingeniárselas para hacerlos habitables (Egipto, el más fértil, Persia,
por ejemplo), mediante pozos, fue necesario unirse para cavarlos o por lo menos
ponerse de acuerdo para su uso. Ese debió ser el origen de las sociedades y de
las lenguas en los países cálidos. Fue aquí, donde surgieron los primeros lazos
familiares, ahí tuvieron lugar los primeros encuentros entre los dos sexos
(masculino y femenino).
Las muchachas venían a buscar agua para las faenas
domésticas, los mozos traían sus rebaños para abastecerlos; estos acostumbrados
a ver los mismos objetos (forma o color de estos) desde su infancia, comenzaron
a ver otros con mayor dulzura (las muchachas). En unas palabras, en los países
cálidos, es decir, climas dulces, terrenos fértiles, fue precisa toda vivacidad
de las pasiones agradables, para empezar a hacer hablar a los habitantes:
durante el paso del tiempo surgieron nuevas necesidades y el hombre se vio
obligado a ocuparse solamente de sí mismo y a retirar su corazón a su propia
intimidad (porque hay que recordar, que se era mujer y marido, sin dejar de ser
hermanos).
Lenguas del
Norte. Los del Mediterráneo, muestran nada más sobre la situación de esa zona
sin ver más allá de su alrededor. Y a medida que los tiempos pasan el hombre se
vuelve igual a sus semejantes, pero no es así la forma en que se va
desarrollando, es diferente. Para que sea diferente su progreso, influye el
factor clima, en las zonas meridionales, donde la naturaleza es pródiga; las
necesidades nacen de las pasiones, en los países fríos, donde es avara, las
pasiones nacen de las necesidades y es así que aunque los hombres se vuelvan
semejantes (tengan parecidos físicos) será diferente su progreso, porque aun
que este (hombre) se acostumbre a las intemperies del aire, del frío, al
malestar, hay un punto donde sucumbe en la naturaleza y es: que todo lo que es
débil tiende a morir y todo el resto como es fuerte se consolida.
Las del
mediodía debieron: ØSer vivas. Ø Sonoras. Ø Acentuadas. Ø Elocuentes. Ø A menudo oscuras por su energía. Las
del norte debieron de: Ø Ser sordas.
ØRudas. Ø Articuladas. Ø Desentonadas. Ø Monótonas. ØClaras a fuerza de palabras antes
que buenas por una buena construcción.
Conclusión. Entonces, las lenguas o mejor dichos los
dialectos (de cada región o país) vienen a designar las diferencias que se
tienen entre los mismos seres humanos (aunque Rousseau, decía que el hombre se
vuelve igual a sus semejantes), y que se dio durante el establecimiento de este
en la tierra. Por lo cual existe una diversidad de lenguas en el mundo y que
cada ser humano tiende a desarrollar dependiendo de donde haya nacido; he ahí
cuando se ve reflejado como el hombre se fue diseminando sobre el globo terrestre
y llegar a crear o hacer las miles de formas de comunicarse hoy en día: no hay
que olvidar que los gestos siguen siendo importantes, ya que un gesto dice mil
palabras. También para que existan la variedad de lenguas que, existen tuvieron
que intervenir los medios donde el ser pensante vive, como el clima y el suelo.
La diacronía, es un estudio histórico y evolutivo; atiende a los cambios que se suceden en la lengua a lo largo del tiempo. La sincronía, es un estudio horizontal o descriptivo; considera el estado de una lengua en un momento dado, sin tener en cuenta el factor temporal. La formulación científica de la diferencia entre el plano descriptivo y el evolutivo o histórico se debe principalmente a F. de Saussure, para quien tal distinción se impone si queremos estudiar científicamente una lengua (ver texto ). No se trata de que en la realidad los dos planos tengan una existencia separada, sino de una actitud teórica ante el estudio de la realidad. La lingüística diacrónica o evolutiva tiene relación con el habla, mientras que la sincrónica o descriptiva, con la lengua, en el sentido saussureano de estos términos. Al igual que ha ocurrido con otras dicotomías de Saussure, también la separación tajante entre diacronía y sincronía ha sido muy cuestionada por la lingüística posterior.
La llegada de los pueblos
germánicos a la Península Ibérica, produjo la pérdida de
unidad del latín y la aparición de variantes del mismo en distintas zonas
geográficas. Aparecen las lenguas románicas o romances españolas, lejos de los
territorios donde el dominio árabe era más fuerte: gallego, leonés, asturiano,
castellano, navarro-aragonés y catalán. En la zona árabe los cristianos, y
también muchos árabes y judíos, hablan el mozárabe, un latín evolucionado con
muchos términos árabes. En esta lengua romance se escriben las jarchas:
pequeños textos de amor, de dos, tres o cuatro versos, puestos al final de unos
poemas de los escritores árabes y hebreos denominados moaxajas. Las primeras
jarchas son del s. XI, aunque al parecer comenzaron a componerse en el X.
JARCHA ¡Tant'amare, tant'amare, habib, tant'amare! Enfermiron uellos nidios ya
duelen tan male. ¡Tanto amar, tanto amar, amado, tanto amar! Enfermaron (mis)
ojos refulgentes duelen con mucho mal.
A
la vez que el castellano y debido a diferentes evoluciones del latín, se
desarrollaron otras lenguas que se extienden frente a la dominación árabe. El
vasco, en cambio, permaneció aislado y sin alteraciones con el paso de los
siglos gracias a su situación geográfica. Dialectos: -Al Norte, el
gallego-portugués, el leonés, el castellano (Cantabria) el navarro-aragonés y
el catalán. -Al Sur, los dialectos mozárabes. De esta manera se va formando el
actual mapa lingüístico de la Península ibérica, formado por cuatro lenguas
románicas: castellano, catalán, gallego y portugués; además de una lengua no
románica: el vascuence. 9 B. Siglos X al XIV. Origen del castellano Surge en
Cantabria, en unos condados dependientes del reino de León, en contacto con el
navarro-aragonés y la lengua de los vascones. a. Los primeros textos Son del
siglo X y se hallan en unos documentos denominados Glosas Silenses (Monasterio
de Silos, Burgos) y Glosas Emilianenses (Monasterio de San Millán de la
Cogolla, La Rioja). Las glosas son anotaciones, realizadas por un monje sobre
ciertas palabras latinas para aclarar su significado.
Las
Glosas Emilianenses, según Alarcos Llorach, fueron "escritas en una
zona que no pertenecía al condado de Castilla, sino situada en los confines
occidentales del reino de Navarra", es decir, en la Rioja; por eso su
lengua es, en su mayoría, la del dialecto riojano. En esta misma zona, dos
siglos más tarde aparecerá Gonzalo de Berceo, primer autor de nombre conocido.
En los estados cristianos existía, sin duda, poesía vulgar desde la formación
misma de las lenguas romances. En los siglos X y XI los condes castellanos y
los Infantes de Lara debían de ser ya objeto de poemas heroicos. Hubo también,
sin duda, canciones líricas tradicionales.
Pero
no se conservan textos. Era una literatura de transmisión oral, no se escribía
y consistía principalmente en poemas que narraban personas por las plazas y
castillos de los pueblos a cambio de comida, ropa o dinero. Estas personas eran
los juglares. Los juglares sabían hacer otras cosas además de contar historias.
Había saltimbanquis, equilibristas, bailarines y músicos; su misión era
entretener a la gente. Las historias que
contaban los juglares, solían tratar de hazañas o gestas que había
realizado algún héroe o guerrero popular. Estas historias están hechas en verso
y se conocen como cantares de gesta. Características: No tienen autor conocido,
son anónimos; son obras escritas en verso; estaban destinados a ser cantados o
recitados; se transmitían oralmente de padres a hijos.
El texto más antiguo que
conservamos es el Cantar de Mío Cid, refundido hacia 1140, transcrito a fines
del siglo XII o comienzos del XIII y conservado en una copia del XIV.
Durante los siglos XI al XIII hubo gran inmigración de franceses a España,
favorecida por enlaces matrimoniales entre reyes españoles y princesas de
Francia y Occitania. En esa época se introducen muchos galicismos y
occitanismos: trobar, salvaje, peaje, ligero, galán, damisela, corcel, coraje,
arpa, galope… También de esta época es el Auto de los Reyes Magos. En estos
años no hay una norma que dé uniformidad a la lengua. 10 En el siglo XIII
Alfonso X el Sabio, creador de la prosa romance, utiliza, según Lapesa, el
lenguaje de Burgos, Toledo y León; el habla de Toledo, sobre todo, "sirvió
de modelo en la nivelación lingüística del reino", cuyas características
son: ·
mantiene la e en muchas palabras: monte por mont · utiliza te por
t ·
la frase se alarga y se hace flexible, aunque haya una excesiva repetición de
que ·
uso de un nuevo vocabulario aplicado a las ciencias y a la historia antigua
para lo cual utiliza derivados (ladeza, anchura, de lado, ancho), palabras
nuevas ("dicen en latín tribus por linage") y tecnicismos
(septentrión).
Con ello el lenguaje quedaba listo para
exponer lo que se quisiera, como lo demostró el propio rey con la variedad de
temas abordados en sus obras: leyes, historia, astronomía, mineralogía,
astrología, ajedrez. Toda esta labor se realizaba en la Escuela de Traductores
de Toledo, que había fundado en el siglo XII el obispo don Raimundo. En el
siglo XIV Don Juan Manuel continúa la obra de Alfonso X y cuida no sólo el
lenguaje, sino también la corrección y transmisión de sus escritos.
En el extremo opuesto, Juan Ruiz utiliza un
lenguaje vitalista con modismos y refranes; su Libro de Buen Amor queda en
manos del pueblo para lo que disponga. 1.7. Siglos del XV al XVII. Expansión
del castellano a. Siglo XV (Prerrenacimiento) Por toda Europa se extiende el
Humanismo que fija el latín como modelo a imitar, teniendo muchos seguidores
entre los autores. Esta corriente considera a las lenguas romances como de
inferior categoría y se propone hacer un castellano a imagen y semejanza del
latín, justo lo contrario que había intentado Alfonso X. Dentro de esta
tendencia se encuentran Juan de Mena (1411-1456) y el Marqués de Santillana
(1398-1458). Utilizan en sus obras recursos latinos como el hipérbaton e
introducen una invasión de cultismos que el castellano no es capaz de asimilar.
El poeta Jorge
Manrique (1440-1479) representa un descenso en la tendencia latinizante.
Paralelamente a esta tendencia culta, la lengua romance continúa su marcha
imparable en el habla coloquial y en la literatura. Los poemas épicos y líricos
del Romancero recogen esa veta popular del lenguaje, elevada ya a niveles de
gran perfección formal. Una obra de finales de siglo, La Celestina, de Fernando
de Rojas, recogerá y fundirá los elementos cultos y populares de las dos
tendencias. En la época de los Reyes Católicos (1474-1517) el castellano domina
sobre las demás lenguas peninsulares. El leonés y el aragonés quedan reducidos
a su condición de lenguas rurales y familiares. Además, se establece como
lengua literaria en Cataluña, Valencia, incluso en 11 autores portugueses. Llega
a Canarias entre 1478 y 1483, y a Hispanoamérica a partir de 1492. Tras la
conquista de Granada (1492), los Reyes Católicos expulsan a los judíos: unos
170.000 salen de España hacia África y Europa, llevando con ellos el castellano
que pasará a denominarse judeo-español o sefardí.
En
1492 Elio Antonio de Nebrija, gran
humanista español, publica su Gramática Castellana, la primera de las lenguas
románicas, a las que servirá de modelo. Pretendía definir, codificar y
preservar la estructura del castellano de cara al futuro. Además escribe un
Diccionario hispano-latino y una Ortografía. La difusión de sus obras se ve
favorecida por el descubrimiento de la imprenta a mediados del siglo XV.
En
esta época el castellano ha perdido muchos de sus rasgos medievales y, como
dice Rafael Lapesa, "la unidad lingüística del centro de la Península
estaba casi consumada", siendo el habla toledana "el modelo de buena
dicción", frente al terreno perdido por el leonés y el aragonés.
Características fonéticas de la lengua: · pérdida de la f
inicial latina sustituida por la h aspirada, que en Castilla la Vieja ya no se
pronuncia: farina por harina. · la t final se convierte en d: bondat
por bondad. ·
cambian algunas formas verbales: amades por amáis, sodes por sois. ·
vacilación en las vocales: sobir/subir. · confusión de
b/v. ·
las sonoras z, -s- se hacen sordas: ç, -ss-. · las sonoras g,
j se ensordecen en x. · en Sevilla se inicia el seseo y ceceo:
diesmo (diezmo), Andrez (Andrés). b.
Siglos
XVI y XVII (Siglos de Oro: Renacimiento
y Barroco) Durante los siglos XVI y XVII el latín sigue siendo la lengua
usada en las universidades y, aunque en cada nación se afirma el propio idioma,
se le sigue considerando como modelo. La lengua romance será más perfecta
cuanto más se acerque al latín. La Iglesia, que en un principio apoya al
romance, prohíbe, a partir del Concilio de Trento, la lectura de los libros
sagrados traducidos. Pero los escritores, Fray Luis de León y sus
contemporáneos, escriben en romance, que es lo que habla el pueblo. El poder
político y económico conseguido por España trae como consecuencia un desarrollo
cultural cuyo vehículo será el castellano, que se denominará español. Su
prestigio aumenta en España y en Europa, convirtiéndose en la lengua de las
cancillerías diplomáticas.
El
español, se estudia en Europa y se publican gramáticas y diccionarios,
sobre todo en el siglo XVII, gracias a la facilidad dada por la imprenta. Siglo
XVI 12 El siglo XVI lo llenan los reinados de Carlos I (1517-1556) y de Felipe
Il (1556-1598). Desde el punto de vista de la historia de la lengua literaria
se pueden señalar dos épocas: a. la del reinado de Carlos V; en ella la lengua
española alcanza la cota de mayor esplendor; el modelo sigue siendo la norma
toledana; b. la época de los grandes místicos, aproximadamente entre 1555 y
1585, que comprende los años del reinado de Felipe II; en esta época predomina
un tipo de lenguaje nacional, en el que se imponen las modalidades de Castilla
la Vieja. En el siglo XVI, frente al estilo del siglo anterior plagado de
latinismos en palabras y oraciones, se busca una expresión simplificada usando
un pensamiento culto con un lenguaje coloquial.
Es la época
del Renacimiento en la que se logra el equilibrio entre la forma y el
fondo, resumida por Juan de Valdés en "escribo como hablo". Ésta será
la forma de expresión utilizada por Garcilaso de la Vega, Santa Teresa de
Jesús, Fray Luis de León, San Juan de la Cruz, Miguel de Cervantes y el
dramaturgo Lope de Rueda. Será el lenguaje de la gran novela picaresca, Vida de
Lazarillo de Tormes, pero no el de la novela de caballerías que sigue usando
artificios. El poeta Fernando de Herrera rompe esta línea y vuelve a un estilo
lleno de artificios, antecedente de lo que será el Barroco. Siglo XVII Carlos I
logró hacer del español una lengua universal.
El contacto entre España e Italia era muy
intenso en aquella época. No sólo Sicilia y Nápoles pertenecían a España, sino
que Roma, Bolonia, etc., eran centros culturales importantes donde nuestros
humanistas iban a estudiar. Muchos de nuestros libros se imprimieron en Italia
(lo mismo que en Francia o Flandes), se representaba nuestro teatro y existían
estudios donde se enseñaba la lengua española. Se imita la literatura italiana
y la literatura antigua de los clásicos griegos y romanos. Nuestra lengua es
influida en esta época por la lengua italiana y entran palabras como cortesano,
novela, carnaval, terremoto, capricho, grotesco, galería, fantasía, asalto,
emboscada… El nuevo estilo del Barroco vuelve por los caminos de una forma que
usa todos los artificios retóricos. Los textos se vuelven difíciles, aunque en
esta época el lenguaje, en manos de grandes creadores, llega a su cumbre más
alta. Digamos que el lenguaje es el gran protagonista del siglo XVII aplicando
todo tipo de recursos: metáforas, alegorías, juegos de palabras, antítesis,
etc. Así surgieron las grandes obras de la literatura.
Los autores se vieron obligados a seguir este
camino por la situación sociopolítica de España, aunque no todos escribieron de
la misma manera. Así Miguel de Cervantes y Lope de Vega estuvieron, en muchas
ocasiones, más cerca de la lengua coloquial; en cambio, Luis de Góngora,
Francisco de Quevedo, Pedro Calderón de la Barca, Tirso de Molina y Baltasar
Gracián, llevaron sus estilos por la complicación formal, típica del Barroco.
13 Fijación del idioma. Rasgos principales. El español del Siglo de Oro era
mucho más seguro que el de la Edad Media aunque fuese también un idioma en
evolución muy activa. El concepto de corrección lingüística era más amplio que
en los períodos posteriores. En los siglos XVI y XVII se produjo una labor de
selección entre sonidos, formas y giros coincidentes, que condujo a una
considerable fijación de la lengua literaria, y, en menor grado, en la lengua
hablada también. Mucho influyó en esta regulación el desarrollo de la imprenta,
capaz de reproducir un mismo texto en multitud de ejemplares sin las anárquicas
variantes de la transmisión manuscrita.
En todo el mundo hay más de 500 millones de hispanohablantes. Naturalmente, la pronunciación y el uso del español a nivel oral varían según el país, pero las diferencias regionales no son tan importantes como para que el idioma sea incomprensible para los hablantes de las diferentes zonas. No existe un único “español”. Hay diferentes dialectos de español debido a la evolución del idioma en diferentes regiones.
La historia del idioma español en España comienza con la evolución
lingüística del latín vulgar y da origen a los dialectos de España.
La historia del idioma español en América comienza con la colonización del
continente americano al final del siglo XV. A esa altura, el idioma español ya
estaba firmemente consolidado en la Península Ibérica.
Además de hablarse en España, es la lengua oficial de todos los países
sudamericanos excepto Brasil y la Guayana Francesa, las 6 repúblicas de América
Central, México, Cuba, la República Dominicana y Puerto Rico.
Igualmente, se habla español en determinadas partes de Marruecos y en la costa oeste de África y en Guinea Ecuatorial. Dentro de los Estados Unidos, se habla ampliamente en Texas, Nuevo México, Arizona, California, la ciudad de Nueva York y el sur de Florida.
La
Historia del Español en Latinoamérica
Entender el origen del idioma español, es
fundamental para reconocer las diferencias sutiles del español que se habla en
las distintas regiones. En el siglo XV, Cristóbal Colón navegó hacia América y
consigo llevó el idioma castellano. Como resultado de lo que los intelectuales
llaman la «hispanización», el español quedó radicado como lengua primaria en la
región.
Durante las
primeras etapas de la llamada «hispanización» hubo muchos desafíos, ya que los
idiomas locales eran absolutamente diferentes y la comunicación era muy
difícil. Hasta que intervino la Iglesia
Católica, no era seguro si el español sobreviviría en la región. De ahí que
la Iglesia Católica fuera de una importancia preponderante para la expansión
del uso del español en la región. En particular los Jesuitas y los Franciscanos, quienes establecieron instituciones
educativas para enseñar a los niños el catolicismo en español. A medida que los
niños y adolescentes crecían, el idioma español comenzó a expandirse y a
difundirse. Mientras crecía el catolicismo, también lo hacía el uso del español
como la principal forma de comunicación.
A pesar de
los esfuerzos de los españoles por imponer la lengua a los nativos, el mero
predominio en cantidad hizo que el idioma se mezclara con los dialectos
locales. Particularmente, los nativos mexicanos y peruanos pudieron influenciar
de manera significativa el idioma que se habla actualmente en Latinoamérica.
Ciertas
influencias de los exploradores españoles provenientes de Andalucía ayudaron a
dar forma a la pronunciación del español latinoamericano contra el castellano.
Es por eso que ciertas palabras del castellano y el español latinoamericano
suenan bastante diferentes, incluso con idéntica ortografía. La combinación de
todos estos eventos históricos y sociológicos ha causado la evolución del
español latinoamericano que se habla actualmente en Centroamérica y Sudamérica.
La Historia del Español en
España
La
historia del idioma español en España, comienza con la evolución
lingüística del latín vulgar y da origen a los dialectos de España.
El origen del idioma español se puede rastrear en la familia de las
lenguas indoeuropeas. Alrededor de 2000 años antes del nacimiento de Cristo,
los celtibéricos hablaban un idioma celta antiguo.
Los habitantes de esta región, un área a
la que luego los intelectuales se referirían como «Hispania», comenzaron a
aprender latín de los romanos. La combinación del idioma celta y el latín
evolucionó en lo que muchos denominan «latín vulgar». El latín vulgar era una
forma del latín adaptada que usaba frases y palabras diferentes del latín
tradicional.
Cuando los visigodos tomaron el poder sobre la región llamada Hispania, el latín siguió siendo el idioma predominante y oficial de la región. Esto continuó hasta que los moros, un grupo hablante de árabe, conquistaron la región. El árabe se convirtió en la lengua predominante, excepto por ciertas regiones dominadas por los cristianos. En esas áreas, el latín vulgar seguía siendo el idioma oficial. A medida que los grupos cristianos comenzaron a recuperar la España mora, el latín vulgar volvió a ser la lengua predominante en todas las regiones.
Si bien predominaba el latín
vulgar, adoptó una forma diferente, integrando el árabe y formas de un dialecto
cercano llamado mozárabe. Se estima que aproximadamente unas 3000-4000 palabras
del español actual derivan del árabe.
Los dialectos castellanos del
español comenzaron a tomar forma alrededor del siglo XIII con el rey Alfonso X
de Castilla y León, al que se conocía como «el Sabio». Toledo se convirtió en
el epicentro cultural para el Rey y sus intelectuales. En Toledo, estos
intelectuales crearon obras en castellano y luego comenzaron a realizar una
serie de traducciones al castellano de diversas obras pertenecientes a las
ramas de las ciencias, las leyes, la literatura, la historia, etc. Estas
traducciones se convirtieron en la base para la divulgación de información en
una parte significativa de Europa occidental. El Rey pronto declaró al
castellano lengua oficial para los documentos y decretos.
El predominio del dialecto castellano
siguió creciendo a medida que los reinos católicos se apoderaron de la mayor
parte de las regiones de España. Isabel y Fernando declararon al castellano
dialecto oficial. Poco tiempo después, apareció el Arte de la Lengua
Castellana, una obra que ayudó a dar forma a la lengua española y normalizarla.
El castellano entonces se convirtió en el idioma oficial para materiales educativos y documentos oficiales en toda España. Ciertas regiones mantuvieron diferentes dialectos: el más notable entre ellos es el andaluz, que se habla en Sevilla y sus alrededores.
Si bien predominaba el latín
vulgar, adoptó una forma diferente, integrando el árabe y formas de un dialecto
cercano llamado mozárabe. Se estima que aproximadamente unas 3000-4000 palabras
del español actual derivan del árabe.
Los dialectos castellanos del
español comenzaron a tomar forma alrededor del siglo XIII con el rey Alfonso X
de Castilla y León, al que se conocía como «el Sabio». Toledo se convirtió en
el epicentro cultural para el Rey y sus intelectuales. En Toledo, estos
intelectuales crearon obras en castellano y luego comenzaron a realizar una
serie de traducciones al castellano de diversas obras pertenecientes a las
ramas de las ciencias, las leyes, la literatura, la historia, etc. Estas
traducciones se convirtieron en la base para la divulgación de información en
una parte significativa de Europa occidental. El Rey pronto declaró al
castellano lengua oficial para los documentos y decretos.
El predominio del dialecto castellano
siguió creciendo a medida que los reinos católicos se apoderaron de la mayor
parte de las regiones de España. Isabel y Fernando declararon al castellano
dialecto oficial. Poco tiempo después, apareció el Arte de la Lengua
Castellana, una obra que ayudó a dar forma a la lengua española y normalizarla.
El castellano entonces se convirtió en el idioma oficial para materiales educativos y documentos oficiales en toda España. Ciertas regiones mantuvieron diferentes dialectos: el más notable entre ellos es el andaluz, que se habla en Sevilla y sus alrededores.
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